Batís Campillo

Batís Campillo

En 2001, otra vez en Nueva York, se me abrió la mente, supe que tenía que dejarme llevar y no hacer caso de mis miedos. Al fin y al cabo el soporte era mío, podía hacer lo que me diera la gana. Entonces saqué lo que tenía guardado. Mi pintura se hizo intimista, quería pintar mis sueños, mis mundos imaginados.

Empecé la serie de los mundos, cada mundo es una situación, metí en ese mundo y a su alrededor todo lo que me preocupa, otra dimensión, la comunicación, lugares elegidos por el espíritu para conseguir tener sosiego o poder transmitir eso que ansío, equilibrio, paz, serenidad.

Empecé a volar con regularidad y a participar en vueltas aéreas y eso me influyó en lo que pintaba. Desde el aire hay la suficiente perspectiva como para prescindir de lo superfluo. Te quedas con lo esencial, todo es armonía, no se ven ni la basura ni los defectos, sólo la belleza, las gamas cromáticas perfectas, cómo se mezclan las obras del hombre con la naturaleza para al final conseguir encajarlo todo. Del vuelo, me gusta también la sensación de libertad, la impresión de que estás alejado por un tiempo de lo cotidiano; me gusta el vuelo por encima de las nubes, me recuerda a mis Campos de IALU, éstas son una obras inspiradas en la lectura de historias egipcias, sus paraísos atrayentes, inaccesibles a la vez, tienen como las nubes fisuras por las que colarse, pero no estás seguro de poder hacerlo. Estas obras son redondas como el punto, el infinito, y depende de lo lejos o cerca que veas ese paraíso, son más cálidas, o más herméticas o acerosas.

Llevaba bastante tiempo pensando en trabajar sobre este tema, cuando pinté tres obras en el 2001. En el 2002 seguía con mis Campos de IALU, además de otras obras relacionadas con este tema, pero en diferentes formatos: verticales como Documento milenario y horizontales como Movimiento universal. En el 2003 profundicé todavía más en el tema y hoy en día compruebo que todavía me queda por explorar en estos Campos de IALU. Hay muchas formas de paraíso cuando consigues acercarte en la obra a la idea que tienes sobre algo, es un pequeño paraíso. Desde el 2004, trabajo en los Campos de IALU en formatos más grandes.